EL ACCIDENTADO - Información para afectados por accidente de tráfico

Incapacidad derivada de un accidente de tráfico

Cuando un ciudadano de a pie se ve involucrado en un accidente de tráfico automáticamente comienza a relacionarse con multitud de términos que le son completamente ajenos, pues no los utiliza en el día a día. Todos ellos se emplean frecuentemente en el marco de actuación de algunas administraciones, como la Administración de Justicia, determinados organismos del Estado (Seguridad Social) y -por descontado- en el argot de las compañías aseguradoras.

Incapacidad temporal e incapacidad permanente son expresiones que se emplean en la práctica totalidad de los casos en los que se ha de reclamar una indemnización por accidente de tráfico, siempre que se produzcan daños personales y estos imposibiliten que el individuo pueda seguir continuando con su vida como antes del accidente, esto es, desempeñando su profesión o realizando cualquier otra actividad de su día a día. Recordemos que aunque no se desempeñe ningún trabajo remunerado, también se reconoce la situación de incapacitación por accidente de tráfico, tanto temporal como permanente, en otros casos que a continuación expondremos.

Incapacidad temporal

La incapacidad temporal puede entenderse como el número de días en los que la persona afectada ha permanecido en situación de baja médica desde el accidente de tráfico. Las diferentes sentencias del Tribunal Supremo han ido estableciendo los distintos baremos de accidentes de tráfico con los se calcula la indemnización que corresponde a la incapacidad temporal. Se distinguen en esta categoría tres tipos de bajas médicas, que pueden computar conjuntamente o por separado:

  • Baja hospitalaria, o días de hospitalización como consecuencia de las lesiones
  • Baja impeditiva. Se trata del periodo de tiempo en el que los daños impiden que el afectado pueda realizar su actividad cotidiana, ya sea trabajador (baja laboral) o no (desempleados, amas de casa, jubilados, estudiantes, etc.)
  • Baja no impeditiva. Puede ocurrir que la naturaleza de las lesiones no impida al afectado por un accidente de tráfico seguir con su trabajo y/o actividad habitual, pero suceder que sigan necesitando de un control médico periódico para valorar su evolución.

Las cantidades a indemnizar se computan teniendo en cuenta siempre el importe a indemnizar por cada día de baja (día de hospitalización, día impeditivo, día no impeditivo), ya que de esta forma se valoran en los correspondientes baremos.

Incapacidad permanente

Cuando las lesiones sufridas llegan a imposibilitar, de forma definitiva, que la persona pueda continuar con su desempeño laboral o cualquier otra actividad habitual como antes del accidente de tráfico hablamos de incapacidad permanente. Podemos distinguir incapacidad permanente de forma parcial, total o absoluta, y en todos los casos se debe exigir una compensación económica por la repercusión que dichas secuelas supondrán para el resto de su vida.

Consejo

Una adecuada resolución del caso dependerá siempre de su oportuna gestión. Para ello, la recomendación pasa por acudir a abogados especializados en indemnizaciones por accidentes de tráfico. Su experiencia, unida a la correcta valoración de los médicos especialistas en este tipo de lesiones, garantizará una adecuada defensa de los intereses económicos de los afectados, buscando siempre que se aplique convenientemente el principio de reparación íntegra de los daños.